Mostrando entradas con la etiqueta juanito es amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta juanito es amor. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de septiembre de 2007

La dolce vita

Hay pocas cosas en el mundo que disfruto tanto como los dulces, y precisamente hoy que mi madre hizo una de sus excursiones al centro histórico, le mandé un desesperado mensaje al celular rogándole que me comprara algunos dulces. A su regreso obtuve lo esperado: panditas, lenguas de gato y unos dulcecillos que son como bolitas rojas de cereza... qué delicia. Pero reflexionando un poco acerca de mis dulces favoritos, he andado por los caminos de la nostalgia y recordando un poco los dulces que marcaron mi infancia y me ayudaron a crecer (así como las billeteras de los dentistas que atendieron mis caries) ahora mi pregunta es la siguiente: ¿qué ocurrió con los PEZ? ¿Será que encontraron un futuro mejor en los Estados Unidos? ¿Eran tan deliciosos que los alienígenas los robaron y llevaron todos los ejemplares de estos dulcecillos a galaxias lejanas? No lo sé, el hecho es que hace mucho que no encuentro PEZ por ninguna parte y eso me pone sumamente triste. ¿Qué era más divertido que tener un delgado contenedor de plástico con la cabeza de tu personaje de caricaturas favorito (ya sea Mickey Mouse, Winnie the Poohto o simplemente de una simpática vaquita) y que además te diera dulces? Me atrevo a decir que nada.



Definitivamente la persona que haya inventado estos dulces fue genial si no célebre. Sin duda alguna Los PEZ eran grandes dulces y puedo decir sin temor a equivocarme que habrá muchas personas más que los considerarán de sus dulces favoritos.
Yo sé que en algún lugar del mundo (E.E.U.U. y algún Sanborns, para ser precisos) aún existen y alguien que no soy yo los disfruta.
Navegando en la red encontré incluso un adelanto de la tecnología que nunca imaginé ni en mis sueños más intoxicados: una pistola que dispara PEZ... no puedo imaginarme lo divertido que eso sería.